Los estudiantes de 2.° a 5.° grado se unieron a una actividad cocurricular que se llevó a cabo después de la escuela durante cinco semanas. Una de las partes más exitosas fue un viaje a la tienda de refrigerios del campus, donde se les preguntó a los estudiantes: "¿Cuál es la opción más positiva para las cuatro áreas de la brújula?" Una vez que el grupo hizo una elección, comieron la merienda y discutieron sus ideas. El grupo eligió dos artículos: un bocadillo de carne tailandés cocinado a la parrilla y sandía. Los estudiantes notaron cosas como:
- ninguno de estos artículos tenía envoltorios, por lo que hubo menos desperdicio (norte)
- la cantidad de piezas ofrecidas buena relación calidad-precio (mi)
- la fruta es renovable, ya que la planta produce más frutas y se pueden plantar más árboles/vides; los agricultores también pueden criar más animales para carne (norte, mi)
- ambos alimentos eran refrigerios tailandeses tradicionales y alimentos que los niños disfrutaban comer (S)
- la fruta es saludable, tiene un sabor dulce y proporciona energía (W)
La maestra, Kate O'Connel, esperaba que pedirles a los estudiantes que hicieran una elección podría incitarlos a pensar más profundamente e incluso cambiar un comportamiento fuera de la escuela. Estaba muy complacida con la forma en que desafió y estiró a los niños. Otra actividad que todos disfrutaron fue probar la calidad del agua en la granja del campus. Los estudiantes usaron redes para sacar sedimentos, plantas y agua de los canales de drenaje y recolectaron seres vivos en tazones. Luego marcaron una tarjeta de puntuación que daba valores en puntos para cada ser vivo que habían encontrado. Los estudiantes descubrieron que el agua se consideraba muy limpia debido a los tipos de seres vivos que podía sustentar (como los que requieren oxígeno). La actividad les brindó una forma tangible de experimentar y comprender los ecosistemas y los efectos humanos en la calidad del agua.



